A tan solo 220 km de El Calafate, el pequeño pueblo de El Chaltén es reconocido como la Capital Nacional del Trekking. Fundado en 1985, su origen se vincula tanto al desarrollo del turismo de montaña como a la consolidación territorial argentina en la zona fronteriza con Chile.
Ubicado al pie del Monte Fitz Roy, este destino combina naturaleza, aventura y hospitalidad patagónica. Desde el pueblo parten una gran variedad de senderos señalizados que permiten recorrer el Parque Nacional Los Glaciares norte: desde caminatas cortas como la del Mirador de los Cóndores o la Cascada Chorrillo del Salto, hasta travesías más largas hacia la Laguna Capri, la Laguna Torre o la Laguna de los Tres.
Además de los trekkings, los visitantes pueden realizar excursiones en bicicleta, cabalgatas, escalada en roca, avistaje de aves, o simplemente disfrutar de las vistas del valle del Río de las Vueltas. La gastronomía local también es parte de la experiencia, con cervecerías artesanales, chocolates y platos típicos patagónicos elaborados con cordero o trucha.
El Chaltén es mucho más que un destino de montaña: es un punto de encuentro entre viajeros de todo el mundo que buscan reconectarse con la energía de la naturaleza y la serenidad de los paisajes del sur.
Cada rincón del pueblo transmite un espíritu libre y aventurero. El aire puro, los colores cambiantes del cielo y la calidez de su gente hacen de El Chaltén un lugar al que siempre se desea volver, ya sea para descubrir nuevos senderos o simplemente para disfrutar de la paz que solo la Patagonia puede ofrecer.